Aug
12
2011
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En Brabus parece que no están contentos con los trabajos de la casa de Stuttgart, o al menos siempre deciden sazonarlos a su gusto. En este caso el primer plato es una preparación exterior bastante discreta y el segundo lo tenemos bajo el capó, donde se ofrecen mejoras específicas para las versiones SLK 200 BlueEfficiency y SLK 250 BlueEfficiency. En el apartado estético, Brabus añade al Mercedes-Benz SLK algunos elementos para ganar en agresividad: spoiler delantero, luces de marcha diurna personalizadas, paragolpes trasero con difusor integrado, sistema de escape deportivo con cuatro salidas y un spoiler integrado en la tapa del maletero, entre otras cosas. La marca ofrece también muelles más cortos para reducir la altura de la carrocería en unos 30 milímetros. La amplia oferta de llantas, por su parte, cuenta con opciones de entre 17 y 20 pulgadas. Las de las fotografías son Monoblock F de 20 pulgadas y en color “Titanio Líquido” para las que Brabus recomienda gomas Pirelli o Yokohama (las ofrece, imagino) en medidas 235/30 ZR 20 y 275/25 ZR 20, delante y detrás, respectivamente. Ya por último, para el interior se puede pedir una pedalera de aluminio y tapicería o bien de cuero Mastik o bien de Alcántara. Por su parte, el SLK 250 BlueEfficiency produce ahora (con la centralita PowerXtra) 230 CV en lugar de los 204 CV del modelo de serie. De forma opcional, en esta versión se puede añadir un intercooler que aumenta la potencia otros diez caballitos más, hasta los 240 CV (y 370 Nm). Con esta mejora, el SLK roadster acelera de 0 a 100 km/h en unos 6,2 segundos y alcanza los 248 km/h de velocidad punta.
Fuente: Motorpasion |



